
- Cama de hospital
Ajustes manuales y eléctricos en camas médicas: cómo elegir la cama adecuada para un cuidado óptimo del paciente
- Por kelingmedical
La elección del ajuste médico de la cama crea una decisión difícil para todos los implicados en el suministro sanitario, ya que tanto las opciones eléctricas como las manuales aportan ventajas y condiciones especiales. La gente prefiere ahora las camas de ajuste eléctrico porque estos modelos ofrecen mayor comodidad que las camas de ajuste manual tradicionales.
Este artículo compara los sistemas de control manual y eléctrico de las camas médicas enumerando sus características más importantes, así como sus pros y sus contras. Al final de esta guía sabrá qué tipo de cama médica se ajusta a los requisitos de su centro sanitario y de su población de pacientes.
1. Ajustes manuales en camas médicas
Las camas de ajuste manual tradicionales funcionan con elementos constructivos sencillos. Los cuidadores utilizan controles mecánicos como palancas y manivelas para mover las camas médicas. El personal sanitario controla los cambios de posición de la cama mediante herramientas manuales que afectan a las secciones superior e inferior; además, algunos modelos permiten modificar la altura.
Características principales de las camas de ajuste manual
Sistema de manivela mecánica: Los cuidadores accionan una manivela o palanca mecánica para mover las partes manuales de la cama, como el cabezal, el pie y la sección de altura. Es necesario aplicar fuerza física para mover estas piezas debido a la forma en que se fabricó la cama.
Sencillez: Las camas manuales utilizan diseños básicos sin muchas piezas electrónicas para evitar averías.
Rentables: Las camas de ajuste manual cuestan menos que los modelos eléctricos porque carecen de motores como piezas básicas.
Ventajas de las camas de ajuste manual
Bajo coste: Las camas manuales ahorran dinero porque tienen características básicas y no tienen componentes eléctricos. Las camas de ajuste manual ayudan a las instalaciones a ahorrar dinero porque no tienen piezas eléctricas que comprar o mantener.
Durabilidad: Las camas manuales están fabricadas para durar más porque tienen menos piezas eléctricas que puedan fallar. Estas camas sirven mejor en lugares que necesitan equipos fiables.
Facilidad de uso: Los cuidadores que hayan trabajado con mandos de cama básicos encontrarán que las camas manuales son sencillas de manejar. Su funcionamiento no necesita electricidad, por lo que estas camas funcionan bien en lugares sanitarios que carecen de electricidad o tecnología.
Portabilidad: En comparación con los modelos eléctricos, las camas de ajuste manual pesan menos, por lo que los cuidadores pueden manejarlas más fácilmente entre las habitaciones de los pacientes.
Inconvenientes de las camas de ajuste manual
Trabajo intensivo: Los cuidadores tienen que usar su fuerza física más a menudo para hacer cambios manuales de cama, lo que les cansa con el tiempo, especialmente durante los múltiples ajustes diarios. El trabajo rutinario se hace más difícil para los cuidadores, que entonces trabajan con menos eficacia.
Precisión limitada: Con las camas manuales no se consigue el mismo control preciso y sin esfuerzo sobre la posición de la cama que con los modelos eléctricos. A los cuidadores les resulta difícil colocar la cama correctamente en el ángulo adecuado para los pacientes que necesitan cuidados particulares.
Proceso de ajuste más lento: Ajustar las camas manuales a mano lleva más tiempo que los modelos eléctricos porque hay que hacer un esfuerzo. El proceso ocupa más tiempo a los cuidadores que necesitan reposicionar rápidamente al paciente.
2. Ajustes eléctricos en camas médicas
Con los mandos motorizados, los cuidadores pueden ajustar las camas eléctricas sin esfuerzo. En la actualidad, los centros sanitarios eligen con más frecuencia camas eléctricas porque estos modelos ofrecen mejor control y comodidad que las camas manuales básicas. Mediante un botón de control o un interruptor, los cuidadores pueden ajustar la cama médica a la posición deseada de la cabeza, los pies y la altura para mayor comodidad del paciente.
Características principales de las camas de ajuste eléctrico
Motores eléctricos: Las camas eléctricas utilizan motores eléctricos para mover sus piezas en diferentes posiciones. Los cuidadores pueden utilizar un sistema eléctrico para subir o bajar las piezas de la cama sin trabajo manual.
Mando a distancia o sistema de botones: La mayoría de las camas eléctricas incluyen mandos en sus laterales o en un dispositivo remoto para que los usuarios puedan manejarlas.
Características avanzadas: Algunas camas eléctricas incluyen cambios de posición automáticos que funcionan en función de las necesidades de salud del paciente.
Ventajas de las camas de ajuste eléctrico
Comodidad: Las camas eléctricas le permiten cambiar de posición fácilmente sin esfuerzo manual. Ajustar la cama resulta más fácil para los cuidadores, lo que reduce la carga de trabajo físico del personal sanitario y permite trasladar a los pacientes con mayor rapidez.
Precisión: Puede realizar ajustes de posición precisos con las camas eléctricas. Las camas de hospital con ajuste eléctrico ayudan a los pacientes a alcanzar posiciones médicas específicas necesarias para tratar las úlceras por presión y los problemas respiratorios.
Mayor comodidad para el paciente: Las camas eléctricas facilitan los cambios finos de posición, lo que crea una mejor relajación del paciente. Las camas eléctricas ayudan a los pacientes en reposo a sentirse más cómodos, sobre todo cuando deben permanecer mucho tiempo en cama.
Ahorro de tiempo: Las camas eléctricas permiten a los cuidadores trabajar más rápido en el cuidado del paciente, a la vez que se ahorran el esfuerzo necesario para los ajustes manuales.
Menor riesgo de lesiones: Las camas eléctricas protegen al personal sanitario de las lesiones físicas y la tensión en la espalda mejor que las camas manuales.
Inconvenientes de las camas de ajuste eléctrico
Mayor coste inicial: La tecnología avanzada y las piezas motorizadas utilizadas en las camas de ajuste eléctrico hacen que cuesten más que los modelos manuales básicos. Los centros sanitarios que necesiten ajustarse al presupuesto deben tener en cuenta este factor.
Costes de mantenimiento: Las camas eléctricas ofrecen una buena comodidad, pero necesitan un mantenimiento rutinario y posibles trabajos de reparación. El sistema eléctrico y las piezas del motor necesitan un mantenimiento regular para funcionar correctamente, lo que aumenta los gastos.
Dependencia del suministro eléctrico: Las camas eléctricas necesitan una alimentación fiable para funcionar. Cuando se va la luz o los sistemas eléctricos dejan de funcionar, la cama no puede moverse, lo que crea un problema en determinadas emergencias.
Complejidad: el personal sanitario sin experiencia en tecnologías electrónicas puede tener dificultades para manejar las camas eléctricas. Algunos pacientes necesitan formación para utilizar la cama correctamente.
3. Elegir el tipo de ajuste adecuado
Elegir entre camas de ajuste manual o eléctrico depende del dinero de que disponga un centro sanitario y de qué pacientes necesiten qué tipo de cama, además de lo ocupados que estén sus cuidadores. He aquí algunas consideraciones que le ayudarán a tomar una decisión con conocimiento de causa:
Necesidades de atención al paciente: Las instalaciones que tratan a pacientes con complejidades médicas que necesitan cambios regulares de posición del cuerpo deben elegir una cama eléctrica en su lugar. Las camas manuales funcionan bien para pacientes con necesidades de cuidados básicos.
Presupuesto: Las camas manuales cuestan menos que las eléctricas, por lo que son adecuadas para centros sanitarios con limitaciones presupuestarias. Las camas eléctricas ofrecen mayor comodidad y ventajas en el flujo de trabajo, pero su mayor inversión obliga a los centros a sopesar las ventajas frente al coste.
Flujo de trabajo del cuidador: Las camas eléctricas ayudan a los cuidadores a evitar el estrés físico y ahorrar tiempo cuando tienen que cambiar de posición a los pacientes, lo que mejora sus rutinas de trabajo diarias.
Coste a largo plazo: Evalúa los gastos totales que tendrás que pagar para poseer este equipo. Las camas manuales tienen una construcción robusta con piezas más sencillas que duran más en comparación con las camas eléctricas, que necesitan revisiones y sustituciones periódicas.
Conclusión
Las camas médicas con sistemas de ajuste manual y eléctrico ofrecen ventajas e inconvenientes que deben considerarse conjuntamente. Los centros sanitarios con un presupuesto ajustado pueden elegir camas manuales porque son baratas y están fabricadas con materiales resistentes. Los centros sanitarios que aspiran a mejorar la atención al paciente y optimizar los resultados operativos deberían elegir camas eléctricas porque ofrecen mayor comodidad y precisión para pacientes y cuidadores.
La elección entre camas manuales y eléctricas depende de lo que cada centro sanitario necesite y pueda permitirse, así como de sus objetivos específicos de atención al paciente. Los proveedores sanitarios y sus distribuidores deben examinar sus propias necesidades para elegir el modelo de cama adecuado para su centro médico.
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